Es el aumento anormal de tejido
adiposo, a diferencia de la celulitis, no se palpan irregularidades
y obedece a diversas causas, hereditarias, hormonal, dietética,
medicamentosa y se trata por medio de tratamientos no quirúrgicos
como dieta, ejercicios, medicación, mesoterapia o quirúrgicos,
dermolipectomías, lipoescultura, banding gástrico.
Cada paciente necesita un tratamiento determinado donde se contempla
diversos factores como etiología de la obesidad, grado
de la misma, edad del paciente, estado general, etc.